11.4.08

Miradas.

Todos los días.
Hacemos lo usual.

Caminamos, nos deslizamos, nos movemos
en un ámbito
lleno de
g
e
n
t
e.

Nadamos en un mar de personas
diferentes.

Pero todos somos ciegos.
Nuestro avance rutinario sobre el tiempo
Nuestra forma acelerada de vida
-o tan distendida-
no nos permite ver
a quienes nos rodean.

Pero un día, en el medio de la rutina
caminando con terceros
-en un pasillo algo estrecho-
se encuentran dos miradas.

Una que siempre observa a la otra.
Otra, que recién en ese momento
levanta la mirada para notar
otro par de ojos castaños
que la miran con interés.

Al descubrirse mirandose
ambas miradas se esfuman;
buscan otros lugares para ver.

Precisamente lo que desean
es ver sin ser vistos en ese acto.
Como si fuera ilegal,
como si se hubiera descubierto un secreto
que debería permanecer oculto.

Dos miradas.

La que siempre mira, sigue buscando a la otra.
Y la otra, que ahora se percató de sus ojos interesados
también busca.

Cuando la primera ve, la otra no
y viceversa.

¿Que pasará el día que las dos miradas
hagan más que mirarse con vivo interés,
hagan más que buscarse cada mañana,
que pasará el día que dejen de ser implícitas miradas?

¿Serán miradas de verdad
o serán miradas imaginadas?

Ambas piensan que no puede existir tanta casualidad,
que tiene que haber una causa detrás.

¿Cuál es la razón que los mueve a mirarse?

Sencillas.
Deseadas.
Exactas.
Interesadas.
Intrigadas.

M i r a d a s.

1 comentario:

Pelos Lokos dijo...

que tema el de las miradas....

quiero creer que el dia que dejen de ser simples miradas algo interesante va a pasar...


y sino a seguir mirando porque se descubre mucho mas que con solo mirar...