Cuando me decís eso me hacés daño. Estás queriendo tratarme de estúpida. De pasar por encima de mi inteligencia, de crearme una imagen falluta, como si pudiera sostener una mentira, como si no fuera sincera.
2.3.21
Improcedente, falaz, malicioso
Cuando me decís eso me hacés daño. Estás queriendo tratarme de estúpida. De pasar por encima de mi inteligencia, de crearme una imagen falluta, como si pudiera sostener una mentira, como si no fuera sincera.
11.1.21
Stop!
We're gonna be
we're gonna be
Together again
Aun cuando estés lejos, aun cuando dejásemos de vernos, se que estarás ahí como yo para ti, por que ya formas parte de mi corazón, eres alguien muy importante para mi, a quien doy gracias, y aun doy mas gracias a quien sea que movió los hilos del destino y logro que te conociera, que pudiera hablarte, que pudiera compartir estos meses de tu vida ^_^
esto será una pequeña forma de decirte lo que siento y como me siento el día de hoy, y como hubiera querido quedarme abrazado a vos mucho mas, tus abrazos curan mi alma, curan mi corazón, sos quien en estos meses me enseño a fuerza de ejemplos que no importa la edad que tengan las personas, sino que importan quienes son simplemente, estuviste, me escuchaste aun cuando deberías estar haciendo otras cosas, con solo verte puedo sentirme feliz, por eso no me cansare de decirte gracias, sos una persona muy especial para mi.
Reconozco que hace tiempo que no hablamos y que también este un poco perdido en las cosas que te pasan, y ya buscare la forma de remediarlo,
Te quiero Denu...
Espero poder encontrar en algún momento las palabras para decírtelo mejor... ^_^
Preguntabas que era la felicidad... creo que para mi el haberte conocido, y que ayer estuvieras conmigo acá realmente es un ejemplo de ello....
Vas y venís, porque nunca te fuiste.
Sos parte de mí.
9.10.20
Cam
Si mañana me dicen que esta enfermedad no existe más y que puedo salir de acá tranquila, juntarme con mi familia, creo que igual no lo haría. Quiero. Quizás me animaría. Pero los amo demasiado como para poner en riesgo sus sonrisas. Pienso en las salidas con el grupo y también extraño esas risas, la carcajada limpia, los juegos cómplices, el buen rato.
Me acuerdo de sus caras de incredulidad a fin de año, cuando les conté que crucé el río helado, sólo para llegar a tiempo, sólo para verlos y compartir juntos ese momento. Me río. Siempre que pienso en eso me río. No sé si es por su sorpresa o por la mía, de haber quedado expuesta, de haberme desnudado para poderlo cruzar. Qué coraje, haberme animado a algo que no habría pensado antes. A lo mejor la risa me viene porque fue un desafío logrado, un momento de juego, de divertido atrevimiento.
Hay que seguir trabajando ahora. Animarse a otras cosas: a encontrar la calma en la rutina, a disfrutar del día desde adentro, saber regalarme el tiempo para disfrutar de mí misma, aprovechar y darme las cosas que me hacen bien, escribir, pensar, jugar, explorar mi interior, comer mango a lo pavote, dormir un poco sin culpa.
Esta mañana el trabajo estuvo denso. Por suerte (no sé si mi bolsillo piensa lo mismo) son sólo seis horas. Después el día es mío. La tarde, mejor dicho.
Me ducho rápido porque si demoro la fila se hará interminable y estaré allí más tiempo del planeado. La idea es volver con tiempo. En el apuro casi me olvido las bolsas y tengo que volver.
Trato de no escuchar música cuando estoy afuera porque quiero absorberlo todo. Estas escapadas por comida son mi único paseo legal. Voy tachando cosas de la lista mientras me sonrío. Estoy entusiasmada porque esta noche vamos a jugar un juego. Hay gente nueva y me pregunto cómo será esta vez.
Salí tan ensimismada que casi piso el sapo reventado al costado de la vereda. No lo miré dos veces, lo reconocí de lejos y corrí los pies en un saltito asqueado que nadie advirtió. Cuando llegue a casa por si acaso limpio las zapatillas.
Desinfectar todas las cosas es un tedio. Volver a bañarse. Pero lo divertido es imaginarme la cantidad de gente que habrá tocado las cosas que compré. La vida de esos objetos. Me los imagino esperando que los adopten, viendo las caras de las personas cuando leen sus etiquetas o se espantan con sus precios, este frasco parece que ladra mucho, los fideos tienen pinta de que se portan bien, leales.
Cuando termino todo abro el libro que dejé a medio leer anoche y avanzo un poco. Un sólo capítulo me digo, no quiero engancharme porque tengo que estar lista para dentro de un ratito. No hay caso, la abstracción es inmanente y sólo logro salirme cuando suena el celu con el mensaje "Hola, Cuadernos..."